El problema no es aplicar bien. Es demostrarlo.
Un operador con drone puede volar con la altura, la velocidad y el
tamaño de gota correctos, en la ventana horaria correcta, y aun así no
tener nada que mostrar cuando un vecino denuncia. Hoy la discusión se
resuelve entre versiones: la del que aplicó y la del que reclama.
Mientras tanto el marco regulatorio se está escribiendo ahora mismo, y
los registros provinciales de operarios y aplicadores empiezan a exigir
respaldo documental de cada aplicación.